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domingo, 21 de junio de 2015

Panorámica

Panorámica

En un balcón irrumpo
y nadie irrumpe
en la carretera,
mas que mis supuestos
presagios 
inofensivos al asfalto.

Unos dedos sostienen
mi cabeza, 
que mira hacia la derecha,
hacia la izquierda,
y aún así no sabe ni dónde
se encuentra.

Dentro de ella se lucubran
mis bellos ensueños
que no son milagros,
sino imaginaciones
-tal vez realidades-.

Un día la sorpresa
asiste a nuestras mentes,
causando la mar de
corte,
causando la tensión
y el callado silencio.

La costumbre va absorbiendo
algo a lo que llamo timidez.

Nuestras bocas 
irán charlando
y las palabras 
revolotearán,

Entonces, tu memoria recuerda
una de mis frases:
"Qué rápido pasa el tiempo,
cuando..."
"Cuando estás hablando con
la que rompe fronteras
límites y barreras
y ha sido el motivo
por el cual no quieres 
que nos separen carreteras"

Y dices:
"El tiempo y la distancia
no nos separarán jamás.
Para de pensar
Aprovecha este momento
para mirarme 
y decirme:
Te quiero, A...

Los días y las noches lejanas
no las dejaré pasar,
y la brisa no ignoraré
porque ondea tu cabello.
Tu misma eres mi panorámica.

Cómplices de las rutinas
nos dejamos llevar.
Ahora, la rutina va a expirar
para dos adolescentes
con ganas de contemplar
su panorámica.

Se funden en un abrazo
que se traduce 
en realidad.

Y ahora vuelvo a enfocar
la carretera que nos dista,
y el reloj miro y aún
no me voy a acostar.

No pensaré más...
Pronto, nos veremos
y seremos 
el uno para el otro
panorámicas...

Íñigo Ovejero "El Vate" 18-6-15 23:36 h

domingo, 7 de junio de 2015

En una hoja no caben

En una hoja no caben

En una hoja no caben
mis mejores sentimientos,
una hoja no da abasto
para las depresiones.

Pero hay algo que es el
mejor de los mejores estados
-sin pensarlo-
y es una decepción
-usando la cabeza-. 

Entrando en amores no
correspondidos estoy
siempre.

Tienes razón cuándo dices 
que el amor no se puede elegir.

Siendo joven aún no he vivido 
las acciones,
no he besado, lo confieso.

Pero no quiero envejecerme
porque la flor que tus labios
agarran, es bella siendo joven
como quien la agarra.

No soy un meloso romántico
esta es la afición sólo del 
novato,
que necesita expresar de forma
alguna sus deseos,
como cuándo una fugaz estrella
atravesó mis cielos.

De ti no siento más que amistad,
y nadie sabe lo que en la vida
ocurrirá.
pero ten por aclarado esto:
y es que mientras la sonrisa
se mantenga, cuando me veas,
me toques y me oigas,
una sonrisa en mi cara aparecerá.

Vivimos a cientos de metros
y es que en la realidad,
en el futuro, quizá vivamos
más cerca,
físicamente.
Tal vez lo que la rosa
de tus labios nos distanciará.

No existe para ti el alma,
pero hay algo que para ti
SIEMPRE existirá
y es este catalán "rarito"
que por las noches
piensa en ti.

Es ese chico distinto
que como una estrella fugaz
traspasa los límites 
de la vitalidad
y que verás de tanto en tanto.

¡YO NO SÉ SI SOY GENIAL!

Sólo sé que lo intento
en la larga lejanía
y yo seré yo mismo
en la cercanía.
No sabes cuánto te debo.

Eres más que un regalo
cualquiera y
eres con quién siempre
desearía estar.

En una hoja no cabe
lo que me gustaría expresar,
pero mi corazón
te puede acoger
y da cobijo
a alguien tan única
e irrepetible
como tú.

Íñigo Ovejero "El Vate" 31-5-15 23:20 h

Porque mis sentimientos no se pueden expresar con simples palabras.

A mi amiga | Situaciones Diecisiete #2

A mi amiga

Miro de frente el problema
que me acorrala personificado
y ese paupérrimo significado,
hace surgir en mí un dilema:

"¿Dónde estás?"

Me entristece su capa
negruzca y penosa y me ataca
con su traición, que tapa
y oculta con su hipocresía flaca.

"¿Cuándo conmigo te estarás?"

Retrocedo por instinto,
al mismo laberinto
y noto una espalda
que con un choque se salda,

¿Eres tú, Ainara?

Giro mi testa
y te encuentro defendiendo
a mi persona, enhiesta.
Y nosotros queriéndonos.

"T'estimo sempre i ara"*

Íñigo Ovejero "El Vate" 
31/5/15 a las 0:48 h

*"T'estimo sempre i ara" significa en catalán: "Te quiero siempre y ahora". Por cuestión de rima, lo he puesto así, aunque suena mejor "T'estimo ara i sempre" = "Te quiero ahora y siempre".

domingo, 19 de abril de 2015

Horizontes, cohetes y besos soñados


Horizontes, cohetes y besos soñados

En un jardín verde. Redundancia. Tú y yo. Observamos como el horizonte herbáceo continua hasta un lugar jamás imaginado. En silencio, pero con palabras y nuestras bocas calladas. Oxímoron. 
Tú y yo. De nuevo, te vuelvo a mirar. Veo tu nariz siendo superior al resto de tu cara. Tú me miras. Ves mis ojos clavados a los tuyos, buscando un horizonte en lo profundo de tu iris. En tus ojos se contempla el horizonte de cara que continúa hasta un lugar jamás imaginado. Haces que tus labios se curven y que tu piel se arrugue, a la par que tus mejillas intentan llamar mi atención. Pero tus labios son objeto de vista para mis ojos y tus ojos se quedan impresionados por la forma en que te miro. Diez centímetros nos separan para llegar a nuestros destinos. Como un cohete que se dirige a la Luna, se acercan mis labios. Ha comenzado la cuenta atrás. El cohete va a despegar como mi corazón del lugar que ocupa en mi pecho. Diez, nueve, ocho...
Tu alma sensible dirige una revuelta y destrona a la parte racional. La irascible no puede detenerla. Seis, cinco, cuatro... La sensible pasa de ser dominada a ser dominante. Manda al garete a Platón. No hay tiempo para pensar ni para filosofías. Cada vez queda menos para que se haga la chispa. Falta poco. Tres, dos...  Cierras los ojos. Cierras tu boca. Cierro mis ojos, cierro mi boca. Anáforas. Como perder la virginidad, pero de forma distina, estoy a punto de dar mi primer beso. Uno y... Lo inimaginable se convierte en imaginable. Mejor dicho, real. Más de diez segundos son los que nuestros labios rosados tardan en despegarse. Se adhieren y el beso ya está hecho. Te miro. Me miras. Eres adicción. Me has hecho vivir el primer momento romántico. Siento mariposas volar por mi estómago. Te amo. Me amas. Nos amamos. Como el agua al beberla y como quién tiene más sed, ni a ti ni a mí nos basta con eso. Me besas tú. Te rodeo con mis brazos y mi cabeza está junto a tu frente. Esos deseos que Platón los interpretaba como malos, no lo son. Eran deseos que teníamos que cumplir.

____________________________________________

Pienso, luego existo. Por ahora. Aún no es real y si lo es, quiero que sea cuanto antes con quién más deseo. Entonces, existiré y más que pensar, recordaré y viviré aquel hecho tan ansiado de adolescente.

Íñigo Ovejero "El Vate" 19-4-15 A la 1:03 h.

miércoles, 1 de abril de 2015

La MAR LENTA de la vida


La MAR LENTA de la vida

Una tarde de verano en que, por fin, el sol calentaba, un niño de unos diez años, inocente por su edad y valiente, a la vez, por su salida a las cuatro de la tarde, salía en busca de juego con una simple pelota en la escuela de al lado. Llegó velozmente a su destino y también llegaría a conocer a una muchacha de rizos morenos y de cara pálida, que preguntó al chaval si le podía dejar jugar con él al balón. Como ya he dicho, el protagonista era un poco ingenuo pero muy generoso y dejó a la chica divertirse con él. 
Otros chicos asistieron al recinto, y al final, acabaron jugando los dos chiquillos. Eso sí, ellos compartían y vivían aquellos momentos con mucha soledad. Él venía de viaje y era el último día en que se hospedaba en la casa de su convaleciente abuela.
Los dos pequeños se sentaron en un banco y el monte se convirtió en el fondo de aquel silencioso ambiente, hasta que ella habló con él de su familia y sus primos que vivían en zonas lejanas. Su amigo le encantaba hablar con una persona así. Eran maduros y compenetraban en las conversaciones. Decidieron mandarse cartas y para ello, dieron sus direcciones y reanudaron la conversación de sus familias. De pronto, los padres de la chica llamaron a su hija para que volviera a casa. Pero ella les dijo que se esperaran y charló larga y tendidamente en aquella tarde tan melancólica como triste. 
A su vuelta a casa, el muchacho mandó cartas a su amiga y ella a él, durante un año. Decidieron llamarse a los once años, pero sus conversaciones eran, en realidad, lacónicas.
Cinco años después, Íñigo cumplió dieciséis años y ella ya sumaba catorce. El joven adolescente no perdió las esperanzas y la llamó por teléfono. Sin embargo, sus llamadas eran cortadas en breves segundos por una tecla, o mejor dicho, la lejanía y el pasar de la vida. Íñigo perdió las esperanzas y escribió este breve relato.

Íñigo Ovejero "El Vate" 1/4/15 a las 0:05 h

domingo, 29 de marzo de 2015

A Marlene


A Marlene

Nota: A los diez años creo que 
te conocí y ya no sé como estás. 
Pero yo quiero saber de ti. Espero
que te acuerdes de mí.

No me acuerdo cuándo fue
pero con un balón en San Lorenzo
me encontré una chica de lienzo
cuyo nombre era Marlene.

Creo que llevabas rizos morenos
mas de tu cara no me acuerdo
pero de ti me llevé recuerdos buenos
y ahora por recordarte hago lo que puedo.

Nos sentamos en un banco juntos
y charlamos sobre nuestras familias
y otras cosas como en un café.

Te llamaron tus padres a en punto,
pero te quedaste conmigo, lo sé
y alguna cosa más me dirías.

Cuando en las tierras verdes me ausenté
nos mandábamos cartas a tutiplén.

Ya hace años que reina el silencio
¡pero yo aún te recuerdo, Marlene!

Si ahora mismo te pudiera ver...

Íñigo Ovejero "El Vate" 29-3-15

lunes, 9 de febrero de 2015

El ojo que te quiere ver

El ojo que te quiere ver

Ese es el ojo de color café
que se clavó en tu pupila. 
Es la ventana para ver tu ser,
la ventana que vio la perfección.

El otro ojo también vio la imperfección
y cerró a la par, con sus largas pestañas
para imaginarte...

Mi pupila dilatada fijó tu imagen
en una maldita pantalla.
Mi pupila se muere por ver 
tus tres dimensiones. 

Tú, pelo castaño, no has visto 
al que te dedica estas poesías. 
Has visto mi imagen completa,
pero no has visto la de mi ojo
completamente feliz por verte.

¡Lo verás con tus propios ojos!

Íñigo Ovejero "El Vate" 9-2-15